¿ESTÁS LEGALMENTE ORGANIZADO Y PROTEGIDO?

Ojalá que sí… aunque hacer una auditoría legal de su empresa o persona propiciará que tenga esos aspectos en orden o aplique soluciones preventivas y correctivas.



Imagen: Freepik/FreePNG.



Hay preguntas que necesita plantearse en la vida y una de ellas es ¿estoy legalmente organizado y protegido? La dimensión de la respuesta puede comprometer desde la seguridad y la paz en términos patrimoniales hasta la concurrencia de incumplimientos o errores de buena fe que pudieran causarle grandes problemas.


La solución consiste en evaluar, prevenir y corregir a tiempo. Las auditorías legales tienen ese propósito.


Aunque las auditorías legales o “due diligence” (anglicismo que significa “debida diligencia”) se aplican dentro del ámbito de las empresas, también es importante analizar el contexto personal desde el ángulo de las diversas áreas del derecho que pudiese abarcar.


Se entiende como una auditoría legal o “due diligence” a la evaluación que realiza un consultor jurídico externo a los aspectos documentales y procesales de una empresa que conllevan un componente legal, y que van desde asuntos contractuales, reglamentarios, tributarios, laborales, comerciales, mercantiles, penales y administrativos; inherentes al sector y a la actividad que realizan.


Este tipo de revisión exhaustiva de los aspectos legales de una empresa son de orden al momento de realizarse fusiones y adquisiones organizacionales; aunque la realidad marca la pauta a que deben realizarse hasta en las PYMES, y como ya planteamos, también es recomendable que observe su nivel de seguridad jurídica personal o civil.


La cotidianidad conlleva un marco jurídico esencial desde que nacemos que se amplía en la medida que se suman los hitos de la existencia, los cuales conllevan deberes y derechos, y un sinnúmero de requisitos y regulaciones que cubrir. En el trayecto se van firmando -o se dejan de firmar- documentos y acuerdos que en un futuro -y ante un eventual litigio- pudieran jugar en contra del propio bienestar.


Una auditoría legal, no importa la dimensión o el sujeto de la misma, debe ser minuciosa, documentada y sistemática, considerando aspectos como cumplimiento, detección de vulnerabilidades y recomendación de acciones. La recurrencia puede ser anual o puntual en el tiempo, acorde con la dinámica propia del auditado.








64 vistas0 comentarios

© 2018. TRUEBA Abogados.

  • Facebook icono social
  • LinkedIn Social Icon
  • Twitter Social Icon
  • Instagram